Sentado en un bar, miraba la noche a través de la ventana. Afuera, la ciudad brillaba bajo una lluvia tenue. Pidió otro café. La mujer de la mesa de enfrente no le quitaba los ojos de encima, o eso sentía. Ella también pidió otro café. El mozo le trajo el suyo, dijo una frase de compromiso, y se dirigió hacia la siguiente mesa, la de la mujer. Fue allí cuando cruzaron las miradas. Él corrió la vista, como avergonzado, pero ella la sostuvo hasta que la suya volvió, contra su voluntad. Le pareció que despedía fuego de esos ojos negros, raros. Pensó en Paula.Se sintió incómodo, como ocurría cada vez que una mujer se tornaba real, cuando dejaba de ser una más entre tantas que cruzaba en la calle, o en el trabajo. Pero esa mirada le había provocado algo distinto. Hubiese querido observar de nuevo esos ojos, pero no tuvo el coraje.
Siguió mirando la noche por la ventana, ahora sin verla. La ausencia de Paula volvía a molestarle, como antes. Se sintió irritado. Esa extraña, su presencia, remarcaba que estaba solo. Que Paula ya no estaba junto a él. Pidió otro café. La mujer hizo lo mismo. Él lo notó, con fastidio.
Decidió enfrentarla, y la miró con firmeza, con descaro. Ahora ella hojeaba una revista, distraída. Se sintió aliviado y consideró que tal vez fue un error pensar que ella había estado observándolo.
En el vidrio de la ventana de calle Corrientes vio con nitidez el reflejo de la mujer. Tenía las piernas cruzadas, con elegancia. Adivinó una figura esbelta debajo del vestido negro, que realzaba la blancura de la piel, del cuello, de los brazos… Le pareció muy bella, quizás más que Paula.
Cuando Paula se marchó, su vida se vio destrozada. Su mundo oscureció de repente. Ni siquiera supo cómo había logrado seguir adelante. Nada tenía sentido. Las madrugadas lo encontraban despierto y en las mañanas gobernaba el desaliento. Pasó un largo tiempo hasta que su ausencia dejó de manifestarse a cada paso. Debió cambiar de casa y quemó todo aquello que le hacía recordarla.
Un día cualquiera comprendió que respiraba sin dolor. Pese a eso, no imaginaba estar con una mujer, y mucho menos con Paula. No podía perdonar el abandono.
Poco a poco fue elaborando una vida nueva, un lugar sin pasión ni deseo. Retomó algunos vínculos y construyó otros. Irradió una imagen de fortaleza, quizás para evitar preguntas. Luego de muchos meses lo envolvió una sensación de bienestar, que sintió genuina.
Esa sensación se ensombrecía cuando una mujer se volvía visible, cuando amenazaba su austera dicha. El infierno había quedado atrás, y tenía decidido no regresar.
La mujer de la mesa de enfrente lo miraba ahora con persistencia, obscena. Devolvió la mirada, desafiante. Empezó a comprender lo que estaba sucediendo.
La mujer tenía los ojos ardientes.
La vio venir, con paso felino; la vio sentarse a su mesa, mientras humedecía los labios con sensualidad, provocándolo.
Hola, dijo él, con voz firme.
Ella no respondió, pero mostró una sonrisa de encanto.
Ya no tenía dudas de quien estaba frente a él. Pero siguió adelante.
¿Cómo te llamás?
Con semblante lascivo, y perverso, ella contestó:
Me llamo como gustes. Podés llamarme Paula, si querés...
La miró con suficiencia, insolente. Sin dejar de mirarla se puso de pie, dejó un billete sobre la mesa y salió a la calle. Pensó: vade retro… y se sintió libre. La lluvia caía sobre él, redentora.
25 comentarios:
Era el Diablo *nuse
Hola,Germán! Me gustó mucho.En las noches desesperadas todos podemos estar dispuestos a pactar, pero él ya conocía el infierno y no quería volver a él. Esa frase es clave. ´Los ojos ardientes, la lascivia, el paso felino,la belleza, el encanto, la provocación y la capacidad de seducción, el conocimiento omnisciente (sabía de Paula)y la oferta:"podés llamarme Paula" señalaban en dirección al Diablo. Me encantó el adjetivo redentora para la lluvia. Es impecable. Pero por todos esos indicios, a lo mejor no hacía falta agregar:"vade retro" Aunque, a lo mejor, si no lo hubieras puesto el diablo pudo haberse confundido con la muerte, el coqueteo con el suicidio. En fin, te digo, que acá son las 4 y media de la mañana. Me desvelé y levanté dos horas antes. Vos empezás tus vacaciones y yo a trabajar, pero realmente, como siempre, es una buena inversión destinar tiempo a leerte. Y ahora que toda la casa está en silencio, y no aclaró, sigue resonando tu cuento, pero en otra cuerda, la del personaje, que ha encontrado un limbo donde se siente a salvo. Es una sentimiento tan humano...El diablo se encontró con la horma de su zapato. Un descreído, incapaz de volverse a ilusionar, ni siquiera de su viejo y profundo amor. Conocedor de infierno y sabedor de que no hay paraíso que dure. La humana desilusión transforma al diablo en una torpe mortal, casi en una "gira" fracasada. Y queda la duda ¿qué hubiera pasdo si se hubiera encontrado con una mujer?
Feliz comienzo de vacaciones. Yo me voy a hacer un lugarcito para seguir viniendo a ver si en medio del disfrute, escribís algo. Un abrazo.
A veces confundimos al maligno con nuestros propios deseos...
¿Es verdad que me buscaste,
Que anduviste de bar en bar
Toda la noche,
Colgada,
Con el alma en una caja de cartón y
Los ojos en la espalda?
Si tu noche fuese cierta
Ya no tendría sentido haberme
Despeñado cuesta abajo por
Ver si habías caído y
No encontrabas las cuerdas
Para ascender de nuevo.
bueno por decima vez intento dejarte un msj en esto que nunca se como funciona......tu recien nacida libertad fue parida con extrema pasion... segun yo... y me encanta... un abrazo
bueno por decima vez intento dejarte un msj en esto que nunca se como funciona......tu recien nacida libertad fue parida con extrema pasion... segun yo... y me encanta... un abrazo
Ah, Mefistófeles siempre está cerca, buscando negociar. Nos conoce, sabe donde anidan nuestras debilidades!
Bello cuento Germán! Y como me entero que te vas de vacaciones...Que la pases "endemoniadamente" bien!
Un abrazote!
Querido amigo, ya te lo dije; qué productividad!... Si escribís así en época de trabajo, no puedo imaginar lo qué será esto en vacaciones.
Hablando en serio, no hay nada más que agregar a los comentarios de Ross y de Susana,me encantaron tanto como el cuento.Así que sólo voy a largar impresiones:
1- ¿El tema es las tentaciones del maligno, que el hombre resiste estoicamente, o el retrato de un misógeno?
2- Ya desde que vi la imagen que acompaña al cuento, me dije: ¿ese ojo de mujer es de gato o de víbora?
3-Me impresionó la agudeza de la descripción del juego de las miradas; creí que eso que siente él sólo lo sentíamos las mujeres cuando nos sentimos incómodas, solas y abandonadas ante esas miradas atrevidas, fuertes e insistentes.
Me gustó el "vade retro"; siempre se lo digo a mi marido:"ustedes creen que no, creen que se las saben todas, pero mirá que nosotras, si queremos, somos unas brujas".Y, aunque hable en genérico, cuando le ejemplifico, por supuesto, nunca me pongo de ejemplo yo.
¡¡¡¡¡¡¡FELICES Y MERECIDAS VACACIONES!!!!
Perdón,quise decir "misógino", no misógeno.
QUÉ BUENO GERMÁN!!! ME ENCANTÓ. YA NOS TENÉS ACOSTUMBRADOS A TAN HERMOSO VIAJE A TRAVÉS DE TUS CUENTOS. Y ES CIERTO ESO DE QUE, HAY MIRADAS QUE MATAN Y NOS LLEVAN A RECORDAR CIERTOS EPISODIOS DE NUESTRAS VIDAS... DESEOSOS DE VOLVERLOS A VIVIR, SI FUERON BUENOS; Y ESPERANDO NO SE REPITAN, SI FUERON DOLOROSOS. TE FELICITO, SEGUÍ ASÍ. UN BESO. Ausencia.
No puedo dejar de responder brevemente:
1- Me alegra que no sea misógino, pero mirá que anda apaleado,¿eh?
2-Ahora que dudás respecto al ojo, y que tu idea fue plasmar al diablo, me quedé pensando... acordáte que la que hace perder el Paraíso a Adán y Eva y, por lo tanto, a toda la humanidad, es una serpiente y que su trabajo es convencer a la mujer para que lo haga probar del fruto prohibido, con el hombre ni se molesta, ni lo mira. Habría entonces una identificación de víbora que envenena/mujer que tienta encarnando el mal=demonio.(Me parece que me fui al carajo con esta interpretación surrealista)
3-Exactamente.No hay cosa que diga más que la mirada.
Me gustó ese fantasma apareciendo... (casi al acecho, diría) y esa fuerza interior más aún...
El "detalle" de la lluvia... dice mucho, je...
Muy lindo relato...
Beso!
¿Te escribí mucho bolazo a las cuatro y media de la matina? Yo te imagino en el ocio más absoluto, sin saber bien qué hacer, como se pone uno el primer día de vacaciones. Vos sos de los que pueden disfrutar del afuera(paisaje, etc) y de tu adentro. Salud!
Siempre me he preguntado qué importa un nombre, si la esencia está allí y da sustento a la narración..
Gracias, desde mi conciencia, monique.
seguimos en contacto.
Quizás el demonio no era tal.
Se estaba enfrentando con un fantasma que llevaba dentro.
Casi me atrevería a decir que lo venció, con la ayuda de la lluvia.
Ha sido un placer conocerte a través de tus escritos, Germán.
Luis
En definitiva él nunca había olvidado a Paula. Podría cambiar el contexto donde estaba sumergido, con sus innumerables detalles físicos, pero no pudo mutar en su interior, la puerta trasera no estaba cerrada y con cada hálito de remembranza, volvía a hacerse realidad su desamor.
Saludos.
Ger, actualicé y publiqué sobre el Norte...
Besos regresados:
Ju
veo que no paraste de crear che!! y me parece genial...ya me voy a tomar todo mi tiempo para volver a leerte....me extrañaste?? jajaja,besos
Vengo todos los días a ver si volviste...¡Cómo se te extraña!
¿Se fue a Rusia Germán?
Germán, primero que nada "mucho gusto" es una grata sorpresa encontrar cosas tan lindas como las que has posteado aquí. Me encanto lo que has escrito, además me parece que la Libertad a veces esta más cerca de los que pensamos, o cómo dice un amigo "piensa bien lo que deseas por que se puede cumplir"
Pero qué buen cuento! Me gustó mucho en verdad!
El único problema es la dispersión, mareo, mezcla de alegría y tristeza, o no sé qué, que me producía leer muchas veces mi nombre :) Me sentía dentro del bar, o más bien, dentro de la cabeza de esta persona. Fue un ejercicio extraño durante toda la lectura.
Saludos!
Que felicidad el haber encontrado la libertad... Y de haber mantenido el valor para levantarse victorioso luego de tan atroz encuentro...
Q arte tan bonito...
Como dijo H.E.Fodick, "La libertad es siempre peligrosa, pero es asimismo, nuestra garantía más segura."
Impecable.
Besos German
cuantas personas German...!!!
L I B E R T A D...
...nunca somos libres el 100%...
MAS BESOS
"...Esa sensación se ensombrecía cuando una mujer se volvía visible, cuando amenazaba su austera dicha..." ¿Y qué ocurre cunado una mujer se vuelve invisible...? Ya no amenaza la dicha de nadie, salvo la propia, quizás.
Impresionante, gurí.
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